La oferta de restauración va más allá de la gastromía. En la actualidad cobran fuerza los llamados restaurantes temáticos. Un restaurante temático es un restaurante con menús, decoración y todo el entorno de la institución están influidas por un tema o un concepto específico. Algunos de ellos nos permiten disfrutar una experiencia única, el almuerzo o la cena en completa oscuridad. Aunque esta idea puede parecer extraña al principio por ser una experiencia radicalmente nueva, tiene muchos adeptos pues con la ayuda de guías o invidentes aprendemos a reevaluar por completo nuestra noción del gusto y el olfato. Una sesión gastronómica en la oscuridad es un viaje educativo y gourmet. Otros nos ofrecen un espectáculo de terror que se va desarrollando a lo largo de la cena. Si eres amante de las emociones fuertes tu opción son los restaurantes que recrean un terremoto mientras intentas disfrutar de tu cena. La fórmula más tradicional son los que recrean un ambiente o época como los tejanos, medievales o de la mafia, por poner algunos ejemplos. A la hora de elegir un buen restaurante, es importante seguir una serie consejos para no llevarnos sorpresas de última hora. Estos algunos criterios que deben tener en cuenta antes de realizar tu elección. En primer lugar, definir el propósito de la cena, de negocios, romántica, para celebrar un aniversario, compartir un rato de ocio de con amigos, etc. También es importante elegir con cuidado la ubicación del restaurante, saber como van a viajar los invitados, y facilitarles su desplazamiento. Por ejemplo si van en metro, que haya una parada cerca o qué se pueda estacionar si estos van en coche a la cita. Infórmate también, de los día de cierre y vacaciones del local. Por lo que respecta al presupesto, el precio medio para disfrutar de un menú o carta bueno se encuentra sobre los 20 euros. El menú medio consta de dos platos, un entrato y un plato principal y del postre. Lo más importante a la hora de planear una visita a un restaurante es qué tipo de comida elegimos. La cocina italiana, asiática y mexicana están muy de moda. También está en auge la cocina tradicional, llamada cocina de mercado. Una opción muy recomendable es tener en cuenta el boca a boca, pues en ocasiones es más fiable que las mejores guías gastronómicas. La gastronomía es como el amor, así que si un restaurante nos ha gustado, tenemos que volver. En un restaurante no sólo la comida es importante, otros factores como su ubicación, la decoración o el ambiente, pueden hacer que un restaurante nos guste, y decidamos volver o no. La sensación de encontrar un pequeño local, donde disfrutemos comiendo, es un placer indefinible que siempre recordaremos. Entendemos por restaurante gastronómico, un establecimiento “gourmet” que busca poner la comida en el centro de atención, ofreciendo un gastronomía de calidad. Ofrece menús generales en función de la complejidad y el valor del o los platos. Este tipo de restaurante en general, pone su menú carne y pescado. Las braserías, bistró o creperías son locales que tienen servicio durante todo el día, en principio, la mayor selección de bebidas frías y calientes. También se puede encontrar una selección más o menos restringido de platos cocinados muy simples o para llevar. También son conocidos como snack bar. Este tipo de locales se encuentran, por lo general, en el centro de cada ciudad, independientemente de su tamaño. La mayor parte de la clientela es local y suele ser lugar habitual de trabajadores de la zona a la hora del mediodía. Las pizzerías, como su nombre indica, son restaurantes especializados en la venta o servicio de pizzas y otras especialidades italianas. Sin embargo, la pizza es su producto principal, los restaurantes italianos sirven pasta en vez de ser designado nombre hostería. La mayoría de estos locales ofrecen además servicio a domicilio. Esta fórmula permite la fabricación y venta de pizzas de un lugar a otro en períodos fijos establecidos de antemano con el fin darse a conocer al público. El cocinero que produce y realiza la cocción tradicional de pizzas que comúnmente se llama “pizzaiolo”.